En este nuevo consejo, hablaremos sobre nuestro pasado y de cómo una historia personal alejada de las convenciones y lo éticamente establecido puede cambiar la percepción de la obra y el individuo.
Para ello deberemos reinventarnos y como toda metamorfosis, sufriremos durante ese transcurrir. Pasaremos de la imagen de pescado hervido a la de creador con arrolladora personalidad. Olvidaremos la realidad de nuestros ancestros y le daremos la espalda a una vida llena de no sobresaltos. Morir para renacer, así de sencillo. Basta con escuchar a F. Nietzsche cuando nos asegura que la muerte es el paso para alcanzar un estadio más elevado.
Hemos decidido crear un nuevo concepto artístico recordando aquellas interesantísimas perfomances de los 80 con las que Nauman discurseo la identidad del YO. El hombre visto por si mismo para reflejar lo que verán los demás. Bruce Nauman invento para ello el Make-up art, nosotros hemos creado el Make-up-back art, que en una traducción macarrónica sería algo así como el arte de maquillar nuestro pasado.
Pensemos que a través de la experiencia y los conocimientos adquiridos, el individuo/a construye su identidad, por tanto, si tenemos pocos conocimientos y una experiencia patética, ¿cómo vamos a construir nada? Enfrentémonos por tanto a la realidad dejando el triste sudario de vacuidad para convertirnos en el Mesías del arte.

Estructuraremos el consejo con tres preguntas:
1. ¿por qué el pasado oculto es tan interesante?
2. ¿cómo maquillar nuestro pasado para construir nuestro futuro?
3. ¿y qué pasa si descubren el pastel?
Analicemos primero porque lo oculto es tan atractivo:
Utilicemos un símil de la vida diaria…
.Imaginemos que un individuo enseña sus vergüenzas, abriendo su gabardina en el metro en hora punta, será por el exceso o por las carencias, la gente sale despavorida gritando anden arriba, corriendo anden abajo intentando encontrar las escalerillas más cercanas. No hay interés si no hay secretos para el ojo humano.
.Imaginemos ahora un tipo bien formado, su camiseta ajustada al torax, denota muchas horas de gimnasio y la orografía de los jeans nos da que pensar. El tipo lee un libro apoyado en la pared del andén de cierto grosor, forrado con un papel neutro que nos impide leer el titulo de la obra. Definitivamente, lo que no se ve es infinitamente más interesante que lo evidente. Aunque el tipo lleve un calcetín doblado bajo la bragueta, un montón de clembuterol en sus músculos y las memorias de Helena Francis encuadernadas. La masa crítica del andén grita en su interior, yo quiero casarme con ese hombre.
La primera reflexión por tanto es que el pasado, aun maquillado, no debe hacerse evidente, lo debemos dosificar, creará más interés y se multiplicará su valor presupuestado.
¿Cómo maquillamos nuestro pasado?:
Utilizamos la palabra maquillar, para resumir lo que pretendemos. Maquillar es dar relevancia a aquellas características que necesitan una pequeña ayuda para convertirse en bellas y tapar aquellas otras que no tienen solución.
Aquí se crea un punto de inflexión, entre los que tienen algo que realzar en su pasado o aquellos que no tienen nada. Para los primero adelante con el consejo, para los segundos recomendamos mucha biblioteca, sección biografías de personajes famosos. ¡Adelante! y si la lectura no es lo vuestro, recordad que ahora en todas las bibliotecas hay departamento visual.
A la hora de iniciar el proceso, se valorará tremendamente una niñez triste y perturbada, una adolescencia taciturna, un intermitente noviazgo con la depresión y los estupefacientes. También son muy deseables los desengaños y si fuese posible marcas corporales e intentos de suicidio. Todo ello ayudará a conformar la imagen ideal de creador modelno.
Antes de que empecéis a escribirnos cartas del tipo, mi padre trabajaba en un banco siempre estuve escolarizado y mi única marca es la de la vacuna de la polio. Parad inmediatamente. Para confeccionar un buen guión, simplemente recordad la navidad, imaginaros ese árbol de plástico doblado en el altillo que no sirve ni para compost. En vuestra cabecita empezad a ponerme pelotillas plateadas, espumillón, nanobombillas intermitentes de todo a cien y papel de aluminio para cubrir la maceta de plástico que lo sustentará. ¿Qué , a que ahora mola más? y ¿a que se trata del mismo árbol? Pues eso … que ya tardáis en buscar vuestro espumillón amoroso, las lucecitas de vuestro catársico estado anímico y las bolitas de vuestra vida noctambula.
¿Que hacemos si se descubre el pastel?.
.Podemos encontrarnos fácilmente en la situación que alguien descubre que nuestra historia es más falsa que un duro sevillano. ¿Estamos al final de un callejón sin salida?. Muy al contrario, en una situación de crisis, un buen discurso es la mejor defensa y un contratiempo como este podría representar un nuevo triunfo.
Platearemos por tanto dos discursos tipo:
.Niego mi verdadera identidad porque de esta forma recreo la voluntad de cambio. Solo estoy mostrando mi insatisfacción frente a mí mismo y frente al mundo.
.No niego mi realidad solo me enfrento a ella. La máscara es solo un escudo que me protege a la vez que oculta mis debilidades.
Y para acabar y no perder las buenas costumbres repetir con migo:
Bip, bip, aparentemente quiero ser un creador trabajando, o no, lo juro del blanco al rojo cadmio, aquí mismo, de este modo y saboreándolo, ¿me entiendes?.
Y para acabar y no perder las buenas costumbres repetir con migo:
Bip, bip, aparentemente quiero ser un creador trabajando, o no, lo juro del blanco al rojo cadmio, aquí mismo, de este modo y saboreándolo, ¿me entiendes?.

